Mosquitera corredera
Comparte el carril de la ventana y se desplaza lateralmente. Es la opción por defecto en vivienda: no resta espacio, se desmonta con facilidad y apenas tiene piezas que fallen.
Inicio › Mosquitera a medida
Fabricamos e instalamos mosquiteras a medida para ventanas, balcones y puertas de terraza en toda Parla. Primero se define el sistema que admite cada hueco y después se toman las medidas.
Pedir una visitaEn una mosquitera, el acierto depende sobre todo de una decisión que se toma antes de hablar de colores y de acabados: qué sistema admite ese hueco. Con el sistema correcto, cualquier malla de calidad presta servicio durante años; con el sistema equivocado, la mejor malla del mercado resulta incómoda desde el primer día, y cambiarla no corrige el problema.
Lo que determina el sistema es la forma de apertura de la ventana. Una ventana corredera admite un marco que comparte su propio carril y que no resta espacio. Una ventana abatible, que se abre hacia el interior, necesita que la mosquitera quede por delante del marco o que sea enrollable, porque de lo contrario la hoja choca con ella al abrirse. En una puerta de terraza de paso frecuente, la solución adecuada es la recogida lateral, que desplaza la malla hacia un costado y deja el paso despejado.
Después vienen las medidas, que se toman sobre el marco de la carpintería y no sobre el vidrio, y el sentido de recogida: por qué lado conviene que se abra la mosquitera según se circule por el hueco. Ambas decisiones se toman en el domicilio, delante de la ventana, y se reflejan en el presupuesto antes de encargar la fabricación.
Comparte el carril de la ventana y se desplaza lateralmente. Es la opción por defecto en vivienda: no resta espacio, se desmonta con facilidad y apenas tiene piezas que fallen.
La malla se recoge dentro de un cofre de aluminio y desaparece cuando no se usa. Funciona bien en ventanas abatibles y en cocinas, y requiere el carril inferior limpio para recogerse correctamente.
Un bastidor que se retira entero cuando toca limpiar. Es la salida para los huecos raros: tendederos, ventanucos de baño y el alojamiento de la caldera.
De recogida lateral, con la malla plegada en acordeón. Es la indicada en puertas de terraza y de jardín, porque deja el paso libre y no se arrastra por el suelo.
El sistema decide la comodidad de uso; la malla decide qué se queda fuera y cuánto dura el conjunto. Estas son las tres que instalamos habitualmente en las viviendas de Parla.
Es la malla estándar y la que montamos si no se indica otra cosa. Cede al empujarla y recupera la forma, no se oxida y resiste bien la exposición al sol. Su color oscuro reduce los reflejos y apenas resta visibilidad desde el interior.
Más rígida y resistente al roce, indicada en plantas bajas, patios y huecos donde la mosquitera recibe golpes o el contacto de animales domésticos. A cambio se marca si se empuja con fuerza, porque no recupera la forma como la fibra.
Su hilo va más apretado, así que detiene el polen y los insectos pequeños que la malla corriente deja pasar. La piden sobre todo las personas alérgicas, y rinde bien en viviendas próximas a zonas verdes y descampados, frecuentes en el borde de la ciudad.
Los marcos se fabrican en aluminio lacado en blanco, marrón, gris o imitación madera, para que la mosquitera pase desapercibida junto a la carpintería existente. En los sistemas enrollables, el cofre se elige del mismo color que el perfil.
Parla está en el sur de Madrid, en terreno llano, y sus veranos son largos y calurosos. La consecuencia práctica es que en muchas viviendas se duerme con la ventana abierta durante buena parte del verano, y una ventana abierta sin mosquitera acaba siendo un problema cotidiano, sobre todo en las plantas bajas y en los primeros pisos.
Los huecos que más avisos generan son los que dan a patio interior o a zona verde: plantas bajas y primeras plantas de barrios como Fuentebella, La Laguna o Las Américas. En esos casos recomendamos malla de aluminio o fibra reforzada, porque la mosquitera recibe roces con más frecuencia.
La segunda particularidad local son las terrazas acristaladas. En los bloques de la ciudad se cerraron muchas terrazas con correderas de aluminio de varias hojas, y en ese caso la mosquitera debe alojarse en el mismo carril de la corredera. Si el carril está deteriorado o desnivelado, se repasa antes de montar nada, porque de lo contrario la mosquitera no deslizará bien.
En Parla Este, con carpinterías más recientes y cajón monoblock, lo habitual es la mosquitera enrollable de cofre, que se integra con el conjunto y queda oculta cuando no se usa. Cuando el hueco lleva además persiana, medimos las dos cosas en la misma visita y comprobamos que el paño de lamas y sus guías estén en condiciones, para no tener que volver a intervenir en la misma ventana.
Son los tres puntos por los que se estropea prácticamente cualquier mosquitera, y los tres tienen un mantenimiento sencillo.
El tejido se sujeta a presión mediante un junquillo de goma alojado en el perfil. Por eso puede renovarse solo la malla sin sustituir el marco, siempre que este conserve la escuadra.
Es donde se acumula la suciedad. En las mosquiteras enrollables es la causa más frecuente de que la malla deje de recogerse sola, y se resuelve limpiándolo con un cepillo.
Basta con dos limpiezas al año, una al empezar el verano y otra al terminarlo: aspirar la malla, repasar los perfiles con un paño húmedo y verificar que las ruedas de las correderas giran sueltas. Si el tejido ha cedido o se ha soltado por una esquina, lo reponemos sin tocar el marco.
El proceso es el mismo en vivienda y en local. Acudimos al domicilio, comprobamos cómo abre cada ventana, decidimos con usted el sistema y la malla, y tomamos las medidas del marco. Con esos datos se fabrica la mosquitera a medida y se concreta el día del montaje.
La instalación no requiere obra. En correderas, el marco se ajusta a presión sobre el carril; en abatibles y puertas, se fija a la carpintería con tornillería específica. Al terminar se comprueba el deslizamiento, el cierre y, en las enrollables, que la malla se recoja por completo sin rozar.
En el importe influyen el sistema escogido, el tamaño del hueco, la malla y cuántas ventanas se midan en la misma cita. Queda cerrado antes de encargar la fabricación. Si en esa visita detectamos que la persiana del mismo hueco necesita atención, se lo indicamos: en nuestra página principal puede consultar todos los trabajos de persianas que hacemos en Parla.
En ventanas correderas, sí: el bastidor apoya en el mismo carril por el que desliza la hoja y queda sujeto a presión. En abatibles y en puertas de terraza hace falta fijarlo, aunque los tornillos muerden el perfil de la carpintería y nunca el vidrio ni la obra.
La corredera se mueve de lado y está siempre puesta; es el sistema más simple y el que menos problemas da. La enrollable se guarda sola en un cofre de aluminio y libera el hueco cuando no se usa, si bien suma piezas móviles que pueden fallar.
En una puerta de paso frecuente recomendamos la mosquitera de recogida lateral: la malla se desplaza hacia un costado y el hueco queda libre. Una corredera convencional estorbaría al pasar y una enrollable vertical acabaría pisándose.
La de fibra de vidrio plastificada es la estándar: cede si se empuja, no cría óxido y vuelve a su sitio después de un golpe. La de aluminio soporta mejor el roce en plantas bajas. Y la de trama fina detiene el polen y los insectos pequeños que la malla corriente deja pasar.
Las correderas y las de marco fijo se desmontan en pocos minutos y se guardan de canto. Las enrollables no necesitan desmontarse: al recogerse dentro del cofre, la malla queda protegida. Antes de volver a utilizarlas conviene limpiar el carril inferior.
Sí, mientras el marco siga a escuadra y el junquillo no se haya endurecido. Es ese junquillo el que aprieta la malla: se saca, se tensa el tejido nuevo y se vuelve a encajar. Con el marco descuadrado, la malla recién puesta se soltará por la misma esquina.
Sí, son elementos independientes. El marco de la mosquitera se instala en la cara interior, sobre la carpintería, mientras el paño de lamas sigue su recorrido por el exterior. Lo único que se comprueba es que el cofre de la mosquitera no invada el recorrido de la persiana.
En el tendedero cerrado y en el alojamiento de la caldera. Por esos dos puntos entran insectos todo el verano, y en ambos encaja un marco fijo desmontable que se retira entero cuando toca limpiar.
Ruidos, esfuerzo excesivo y persianas que se detienen siempre a la misma altura.
Un solo hueco o la vivienda completa, añadiendo canales al mando.
Paño de lamas fabricado con las cotas exactas del hueco y guías revisadas.
La cerradura de suelo se limpia antes de plantear su sustitución.
Indíquenos qué le ocurre a la persiana: si sube con dificultad, si hace ruido o si se detiene a media altura. Con ese dato preparamos el material antes de acudir a su domicilio.
Abierto 24 horas, todos los días. El día y la hora de la visita se concretan en la misma llamada.
Todos los barrios de Parla y los municipios limítrofes: Fuenlabrada, Pinto, Humanes de Madrid, Griñón, Torrejón de la Calzada y Torrejón de Velasco.
Esta web no mide nada ni le sigue a ninguna parte. Guarda lo justo para que el formulario llegue y para comprobar que quien escribe es una persona. Qué se guarda exactamente.